La Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos manifiesta su sorpresa y preocupación por la reciente norma aprobada en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que dispone un nuevo régimen destinado a regular la relación entre el Gobierno de la Ciudad y los efectores de salud.
Si bien esta regulación se encuentra a la espera de su promulgación o veto por parte del Poder Ejecutivo local, la Asociación no puede dejar de pronunciarse respecto de las falencias que se observan en su texto, muy particularmente, en la ausencia de los profesionales de enfermería dentro de las profesiones que quedan abarcadas por la regulación.
El personal sanitario está compuesto por «todas las personas que llevan a cabo tareas que tienen como principal finalidad promover la salud» (OMS, Informe sobre la salud en el mundo 2006).
Un profesional de la salud es una persona capacitada para atender problemas de las diferentes áreas de las ciencias de la salud.
En el caso de enfermería, sus representantes prestan un servicio a la sociedad en coordinación con los otros profesionales del área de la salud, a través de la prevención y tratamiento de las enfermedades, así como de la rehabilitación de las personas que las padecen, basándose en la identificación y tratamiento de las respuestas humanas reales o potenciales que los sujetos sanos o enfermos presentan, con el propósito de conservar y fomentar la salud.
Esta coordinación se observa, principalmente, en tres niveles diferentes de atención: en el primer nivel, el profesional de enfermería actúa como enlace entre los servicios de salud y la población, ayuda a la comunidad a identificar los problemas referentes a la salud y a crear conciencia para que ellos mismos elaboren respuestas tendientes a solucionar su problemática. Mientras en el segundo y tercer nivel de atención, participa activamente, tanto de forma independiente como interdependiente, con el resto del equipo de salud en las acciones de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.
Establecer un nuevo marco normativo respecto del personal sanitario y excluir a los profesionales de enfermería resulta contradictorio y discriminatorio, exhibiendo una clara ausencia de conocimiento mínimo sobre la materia que se pretende regular.
Ignorar que la enfermería es una profesión dedicada a la atención en salud es desconocer al propio sistema de salud.
Concebir un equipo de salud sin la participación concreta del personal de enfermería y sin el reconocimiento profesional que, por derecho, les corresponde, resulta científicamente controvertido y jurídicamente reprochable.
Es por estos motivos que nos permitimos llamar a la reflexión al Sr. Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como a la Legislatura Porteña, de manera de evitar se consolide un claro acto discriminatorio, irrazonable e infundado.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Noviembre 12 de 2018